Tenia en sus ojos la esencia del universo
como un sabor silvestre
puro y virgen
recien parido por las humedas entrañas
de la madre tierra.
Habia crecido observando el infinito
la inmensidad de los mares del sol
la Cordillera Cantabrica como referencia
en mitad del paraiso.
Julio Urbón
Proyeccion
jueves, 17 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario